ACERCA DE LA MUERTE

"Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte,(A) ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor"....(B). Apocalipsis 21:4 (Reina-Valera 1960)



Un día Jesús caminaba con sus discípulos en la ciudad de Naín y a las puertas de esta, Jesús vio una mamá, una viuda que lloraba la muerte de su único hijo. Pero cuando Jesús  se acerco y tocó este muchacho muerto "¡la muerte dejó su lugar a la vida!".

Cuando los siervos de Jairo, vinieron para decirle que su hija de doce años ya había muerto y que no debía importunar más al Maestro, Jesús escuchándolos, fortificó la fe de Jairo. Fue a la casa de este hombre y con fuerza ,delante a aquella que se llama muerte, dijo: "muchacha álzate"  y"¡la muerte dejó su lugar a la vida!".

Cuando su amigo Lázaro murió, Jesús fue hasta su tumba, y aunque si la muerte mal olía ya, Jesús clamó a gran voz: "Lázaro sal", y "¡la muerte dejó su lugar a la vida!".

Cuando Jesús regresará en esta tierra, y los muertos resurgirán y "¡la muerte dejará su lugar a la vida!".

Sí, con Jesús ¡la muerte debe siempre dejar su lugar a la vida! Ayer, hoy, mañana. Es la misma potencia de vida de Jesús que quiere obrar en nuestras almas. Aceptando la vida de Jesús en nuestros corazones Él nos hará salir de todas nuestras tumbas: inmoralidad, odio, violencia, mentira, orgullo, alcoholismo, cigarro, droga. Estos no son que tristes sepulcros para el ser humano. Jesús hoy todavía libera a aquellos que creen en Él.

Y los cristianos, son llamados a dar a conocer Jesús quien ha vencido la muerte.

¡Y l muerte dejará su lugar a la vida!